¿QUÉ ES “REVELACIÓN DE DIOS EN SÍ MISMA”?
Teologo: José Darío Zuleta Largo
Noviembre 23, 2016
Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra. (2 Timoteo 3:16-17)
“La revelación no será otra cosa sino la Palabra de Dios en cuanto dotada de un sentido divino que se da a conocer al hombre”. (Sanchez, 1989)
La idea que surgió con Julius Wellhausen, que consistía en afirmar que: la religión de Israel había pasado por un proceso evolutivo que fue de los niveles más bajos a los más elevados, no es acogida hoy por la mayoría de los estudiosos más que en reconocer, que “la revelación no es una galería de cuadros desconectados entre sí, sino un proceso histórico” (Garret, 1996).
“Los que se adhieren a un concepto de evolución entre los testamentos no han entendido el carácter verdadero de la revelación progresiva. El progreso en la revelación de Dios en la historia de la salvación no se trata de ir desde el error hacia la verdad, sino desde menos claridad y detalles hacia más luz y entendimiento.
La revelación es progresiva, el hombre no posee en bloque toda su perfección. Dios se comunica con el hombre por los caminos de la carne y de la historia, pues tras haber comenzado en el origen del mundo, la revelación se fue desarrollando en cualidad y en cantidad a través de los siglos, madurando poco a poco y haciendo madurar al hombre para prepararlo a la plenitud de los tiempos en Jesucristo:
“De una manera fragmentaria y de muchos modos habló Dios en el pasado a nuestros padres por medio de los profetas; en estos últimos tiempos nos ha hablado por medio del Hijo a quien instituyó heredero de todo” (Heb 1: 1-2).
El teologo del Antiguo Testemento Horst Dietrich Preuss (s.e) dice: "“Hay que pensar que en el AT lo que tenemos ante nosotros no es la revelación de Dios en sí misma, sino testimonios de ella y respuestas a la misma. Lo que en él encontramos son los "hechos" pero en forma de "kerigma", en cuanto que interesan a unos testigos creyentes, y unos textos que dan testimonio de ellos y nos dicen que aquí o allá (según la fe de tales testigos) Yahvé actuó, se "reveló""
¿Qué es “revelación de Dios en sí misma”? ¿Revelación en su sustancia...
Ser... Persona?
Pablo dijo: porque lo que de Dios se conoce les es manifiesto, pues Dios se lo manifestó. Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa. (Romanos 1:19-20).
¿Un testimonio evidencia que hubo una revelación? Si respondemos
afirmativamente, difícilmente se puede probar que Dios como Ser, este
ajeno a esa revelación, o que se pueda escapar a la misma ¿Cómo puede
haber testimonio de la revelación de Dios, sin que se hable de la misma
revelación de Dios?
Es verdad que "el kerigma (proclamación) termina siendo una confesión de
fe" (Artola, 1989), el testimonio de una revelación que ha sido patentada ante unos
sujetos (Israel) por la intervención sobrenatural de Yahvé; pero debe aclararse que, en esa
intervención Israel no solo presencia hechos, sino el carácter, deseo y
designios de Dios.
Por ejemplo: Israel llegó a entender que Dios era único; esa creencia, más
que un testimonio de los hechos salvíficos es un testimonio de quien los
realiza. Además Dios no solo actuó, sino que también habló.
Debe reconocerse por obvias razones que el obrar de Dios es más evidente que su Ser, no obstante su obrar solo es posible a causa de su existencia, poder, sabiduría, misericordia y gracia, que son constitutivos de su Ser. Lo uno (hechos) revela lo otro (Ser).
Por tanto, el AT no es solo una revelación del actuar de Dios, sino también de su persona, la cual viene a ser más evidente en su manifestación en carne.
¿Qué hay detrás de la Palabra que trae a existencia las cosas e interviene
para salvar? ¿Un poder mágico o una fuerza existente (Espíritu)?
En cuánto a esto Israel entendió que la efectividad de la voluntad de Jehová no es tan atribuible a su Palabra (dabar) sino a su Espíritu (rua).
La Palabra es un vehículo que sirve para expresar la voluntad y deseos del Espíritu de Dios. De esta manera todo el testimonio histórico de la revelación de Dios para Israel contenidos en la Ley, los Profetas y los Salmos, son Palabra revelada pero por su Espíritu.
Es por eso que se puede decir que la Revelación de Dios está impregnada de su persona y no son simplemente hechos que Israel cuenta acerca de las proezas de su Dios; éste pueblo no se inventó nada, ellos experimentaron el poder de Dios.

Debe reconocerse por obvias razones que el obrar de Dios es más evidente que su Ser, no obstante su obrar solo es posible a causa de su existencia, poder, sabiduría, misericordia y gracia, que son constitutivos de su Ser. Lo uno (hechos) revela lo otro (Ser).
Por tanto, el AT no es solo una revelación del actuar de Dios, sino también de su persona, la cual viene a ser más evidente en su manifestación en carne.
En cuánto a esto Israel entendió que la efectividad de la voluntad de Jehová no es tan atribuible a su Palabra (dabar) sino a su Espíritu (rua).
La Palabra es un vehículo que sirve para expresar la voluntad y deseos del Espíritu de Dios. De esta manera todo el testimonio histórico de la revelación de Dios para Israel contenidos en la Ley, los Profetas y los Salmos, son Palabra revelada pero por su Espíritu.
Es por eso que se puede decir que la Revelación de Dios está impregnada de su persona y no son simplemente hechos que Israel cuenta acerca de las proezas de su Dios; éste pueblo no se inventó nada, ellos experimentaron el poder de Dios.
¿Cómo es eso, qué la revelación es progresiva?
En cuanto a la progresión de la Revelación Divina a Israel, hay que aceptar lo que dice
Preus: “Este testimonio... no se mantuvo uniforme durante toda la historia
de la fe veterotestamentaria; cambió, produjo nuevos testimonios y
respuestas nuevas sobre la base de vivencias también nuevas con Dios, lo cual los llevó a reflexionar sobre su pasado y entenderlo.
“La verdad, como salvación, viene de Dios. El conocimiento es comunicado por Dios al hombre, que de otro modo no lo poseería, pues este depende de Dios para vivir, pensar y querer” (Ropero, 1997).
“La verdad, como salvación, viene de Dios. El conocimiento es comunicado por Dios al hombre, que de otro modo no lo poseería, pues este depende de Dios para vivir, pensar y querer” (Ropero, 1997).
La revelación especial es la revelación personal de Dios por medio de su Palabra.
Se encuentra en la Biblia como Palabra de Dios. Muestra a Dios en la historia haciendo vez tras vez el intento de mostrar su voluntad al ser
humano; primero a un pueblo, pero luego a toda la humanidad.
“Dios no reveló toda la verdad que quería presentar acerca de sí mismo y de las Escrituras en un sólo momento, sino a lo largo de un periodo de cerca de quince siglos” (Horton, 1979) . Dios se ha acomodado a nuestro mundo, cultura, costumbres, creencias para darnos la revelación de sí mismo y de su propósito con la humanidad.
Eso es lo que hace que la Biblia no sea un libro más, sino que sea único,
aun ante los libros sagrados de otras religiones, dado que en sus páginas
se puede encontrar al Dios vivo, conocerlo y establecer relación con él.
Cuando alguien lee la revelación que contiene la Biblia no solo dice: ¡waoo
que experiencias las de este pueblo! Sino que cuando se lee con la actitud
que reclama este libro, las personas terminan conociendo su persona a través de la lectura bíblica, ven a Dios en la Biblia, como resultado, de que ella: es la revelación de su persona y voluntad
“Dios no reveló toda la verdad que quería presentar acerca de sí mismo y de las Escrituras en un sólo momento, sino a lo largo de un periodo de cerca de quince siglos” (Horton, 1979) . Dios se ha acomodado a nuestro mundo, cultura, costumbres, creencias para darnos la revelación de sí mismo y de su propósito con la humanidad.
La revelación es algo dado a la mente humana de manera sencilla y
progresiva a través de las generaciones, la historia ha sido testigo de eso.
No es la misma comprensión que tuvo el Israel que salió de Egipto en
cuanto a Dios, que la que tuvo el “Israel” que salió de la cautividad
babilónica. Estos últimos tienen una comprensión más clara sobre Dios.
Para entender este proceso histórico de revelación Antonio Morla (1989,) argumenta que “con una gran probabilidad se puede afirmar que las
unidades primeras de nuestra Escritura (Biblia) actual responden a
expresiones de fe relacionadas con el evento fundante del éxodo”. Y sigue
diciendo, que con la frase “Yahvé hizo subir a Israel de Egipto” se atestigua
tanto la formación de un pueblo como su momento embrional de su texto
sagrado.
Bart dice (1962): que ese momento embrionario, es cuando el sujeto revelador (Dios) por voluntad propia e independiente, interpela a los que serán testigos de su intervención en la historia, es decir, a Israel.
En resumen, la Biblia es el testimonio de un pueblo que afirma que Dios de manera intencional los escogió para darse a conocer. Les dio promesas e hizo pacto con ellos. Por tanto, la revelación es un acto consiente y voluntario de Dios de darse a conocer. Dios quiere eso, que el ser humano lo conozca, por lo tanto la revelación no es solo un testimonio, sino la misma presencia de Dios en la Escritura.
Bart dice (1962): que ese momento embrionario, es cuando el sujeto revelador (Dios) por voluntad propia e independiente, interpela a los que serán testigos de su intervención en la historia, es decir, a Israel.
En resumen, la Biblia es el testimonio de un pueblo que afirma que Dios de manera intencional los escogió para darse a conocer. Les dio promesas e hizo pacto con ellos. Por tanto, la revelación es un acto consiente y voluntario de Dios de darse a conocer. Dios quiere eso, que el ser humano lo conozca, por lo tanto la revelación no es solo un testimonio, sino la misma presencia de Dios en la Escritura.
M. ARTOLA, Antonio; SÁNCHEZ CARO, José Manuel. Biblia y Palabra de Dios. Verbo
Divino: Estella (Navarra) España, 1989.
GARRETT, James Leo. Teología Sistemática Tomo I. Casa Bautista de Publicaciones:
Alabama Street, 1996.
Los Salmos imprecatorios. En: Revista Scripta Bíblica. 2007. Versión electrónica.
Horst Dietrich Preuss. Introducción al Antiguo Testamento, tomo I. (s.e) (s.f)
ROPERO, Alfonso. Filosofía y Cristianismo. Clie: España,1997 p.279.
HORTON, Stanley M. Teología Sistemática. Vida: Miami Florida. 1994.
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