"Hay diversidad de operaciones, pero Dios, que hace todas las cosas en todos, es el mismo. Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho".
(1 Corintios 12:6-7)
En cuanto a esto, hay tres asuntos bien puntuales para decir:
Dios no explica ni pide permiso para dar los dones; Dios llama y escoge las personas para su servicio, el mismo autoriza, entrega la misión.
Esto pone en claro, que todos los llamados por Dios recibirán dones, y por consiguiente tendrán una labor para hacer y necesidades para ministrar, con sus correspondientes dones, pero, sin que usted haya tenido o tenga la oportunidad para escoger los dones que mas le llamen la atención. Ahora bien, si le llama la atención un don, muy seguramente es porque ya lo tiene.
No hay nadie que haya llenado ciertos requisitos para recibir determinado don, tampoco es porque una persona ayune; en otras palabras no hay méritos que nos acrediten ante Dios para recibir los dones, Dios los reparte como él quiere.
La gracia es dada y se recibe solamente, y frente a ella no hay otra cosa que hacer que recibirla, negarse es una mala decisión.
Ésta gracia irresistible que se habla aquí, es en cuanto al servicio y no en cuanto a la salvación; una vez una persona ofrece su vida al Señor, cada quien recibe conforme a lo que Dios decida para él o ella, y no hay manera de decir: yo eso no lo hago.
Pues Jonas tuvo que ir y hacer lo que se le había dicho que hiciera, aunque tenia razones para no hacerlo. Jeremías dice que trato de resistir por un momento el don que Dios le había dado, por sentirse decepcionado por los resultados tan pobres que estaba obteniendo en su ministerio, pero hubo un sentimiento mas fuerte su que propia voluntad que le obligó a seguir ministrando.
Ministrar sin dones, es igual a que un trabajador trabaje sin herramientas.
¿Qué ocurre si le decimos a una persona que tumbe una columna de concreto sin entregarle la herramienta adecuada? no podrá hacer nada. “Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos” (Hechos 1.8).
Sin los dones usted no podrá hacer un servicio significativo, es por eso que el Señor quiere que entendamos que los dones son capacidades del Espíritu para poder cubrir las necesidades de las personas de la iglesia o fuera de ella que necesitan que les ministremos. “Si alguno habla, hable conforme a las palabras de Dios; si alguno ministra, ministre conforme al poder que Dios da, para que en todo sea Dios glorificado por Jesucristo, a quien pertenecen la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén”. (2 Pedro 2.11).
Quién considera que ha recibido la gracia de Dios se siente autorizado para servir al cuerpo de Cristo; es por eso que el apóstol Pablo al escribirle a los romanos les habla de los dones, los cuales han recibido de Dios; y deben ministrar según la capacidad que el Señor haya dado a cada uno.
¿Cuales son los dones espirituales que Dios en su gracia le ha dado para servir eficazmente a los demás miembros de la iglesia?
Los Dones vienen con la recepción del Espíritu Santo.
¿Cuales son los dones espirituales que Dios en su gracia le ha dado para servir eficazmente a los demás miembros de la iglesia?
Todo cristiano debe buscar en suma reverencia ser lleno del Espíritu Santo, pues en su recepción se reciben los dones. “Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo” (Hecho 2.38) (Hechos 8.20, 10.45, 11.17, 2 Corintios 9.15, Hebreos 6.4, Santiago 1.17 )
Don, del griego “dorea”, que se traduce regalo, presente o dar; tiene la cualidad de dar porque se debe o dar porque se quiere donar; en el caso del "don del Espíritu" Santo puede ser tomado como un presente de comunión de Dios para los que han recibido a Cristo como su salvador en el bautismo en agua; es una confirmación de la salvación que se ha recibido por la fe.
Dones viene del griego “Carisma”, y se refiere a la plenitud del Espíritu Santo en la Iglesia para aquellos que han recibido la comunión en Cristo. Los carísimas del Espíritu Santo se reciben a consecuencia de haber recibido el don (“dorea”) del Espíritu Santo.
Por lo tanto, cuando un cristiano habla en lenguas del Espíritu, es una señal visible, tanto a la persona que recibe el don del Espíritu Santo como a los allí presentes de que ha recibido Carísimas para ministrar a la iglesia.
Se puede dar una lista de los dones sin decir con eso que no hay mas: profecía, servicio, enseñanza, exhortación, dar, liderazgo, misericordia, sabiduría, ciencia, fe, sanidades, milagros, discernimiento de espíritus, géneros de lenguas, interpretación de lenguas, apóstol, evangelista, pastor, hospitalidad.
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